La Paz inutil de Santos

Al final, y al segundo intento, se firmará la tan cacareada Paz en Colombia.

La primera vez, el pasado 26 de Septiembre, se firmó la primera version de los acuerdos, perfectos para ese entonces, fruto de un trabajo de 4 años, donde la desconfianza entre los dos bandos impone la minucia del detalle bizantino, explicados a lo largo de casi 300 páginas, para luego ser refrendados por voto popular el 3 de Octubre.

Vino la francachela y comilona en Cartagena, cantaoras de las victimas, lágrimas de emoción, celebraciones mil, discursos, buenos deseos de los países garantes y de las Naciones Unidas, hashtags de #elfindelaguerra y #primerdiadelapaz y muchas fotos, solo para ensillar la bestia antes de tenerla.

Para sorpresa de todos, al mejor estilo del BrExit y Trump, ganó el No con un 50.5% de los votos, y una abstención del 65%.

Se sabía que el país estaba dividido y nadie tenía un plan B, ni el Gobierno al perder, ni Uribe y sus muchachos al ganar. Los cuatro años de cuidadosas, milimetricas, y bizantinas negociaciones, se fueron para el carajo.

El Gobierno entra a tratar de salvar los acuerdos, y la tenue desomovilización de las FARC, diciendo que se mantiene el alto al fuego hasta el último día del Gobierno de Santos y todo lo acordado entra a revisión, pero ahora con la oposición de Uribe dando mas pauta.

La ironia viene despues, cuando Santos gana el Nobel de Paz, sin haber hecho todavía nada, y con un proceso de Paz embolatado.

El plebiscito de Paz, para refrendar los acuerdos de la Habana con las FARC, “Para una Paz alcanzable y duradera”, se vuelvió una corrida de ensayo de las elecciones presidenciales del 2018, Santos con un capital político agotado y un gobierno desastrozo, solo tiene para mostrar en proceso de Paz y la medalla del Nobel.

Ambos lados abusaron del referendo, el Gobierno exagerando los beneficios de la Paz e incluso chantajeando al país con una reforma tributaria mas dura si los acuerdos no eran aprobados; y la oposición de Uribe, pintando un futuro político con las FARC como una potencial Venezuela, con un gobierno Marxista-Leninista a la vuelta de la esquina.

Despues de dos meses de revisiones, Santos anuncia humildemente un nuevo y mejorado acuerdo de Paz (por favor no lean las 100 páginas extras, son detalles técnicos que a nadie le importan). Santos no se arriesgará a un segundo plebiscito y  pasará los acuerdos de trámite por un congreso lleno de mermelada y prebendas. Los “peros gagá” de Uribe, ya caen en oídos sordosy lo cierto es que se nota el afan del gobierno de Santos de ir a Estocolmo con el acuerdo de Paz firmado debajo del brazo, y antes de que se posesione Trump, para tener el aval simbólico del imperio.

Típico en Colombia, pais de leyes y letra muerta, donde se decreta la Paz, sin solucionar de fondo, ninguno de los problemas que generó la guerra.

Mañana no se firma la Paz en Colombia.

Espero equivocarme, pero los acuerdos de la Habana entre el Gobierno Colombiano y (muy pronto ex-guerrilla) las FARC no le traerá la tan anhelada Paz a Colombia.

Lo que se firma mañana es un acuerdo para que las FARC (supuestamente):

Se desmovilicen en 20 zonas especiales de Paz, resguardadas por el Ejercito, y donde la presencia del estado sera vetada por todas las partes y el acceso es controlado, los guerrilleros se concertrarán en esas zonas, pero no entregaran las armas.

Entreguen las armas, no al Gobierno Colombiano, sino a las Naciones Unidas.  Y no todavía para ser destruidas, sino guardadas por un tiempo en contenedores con doble llave para enventualmente ser forjadas en varios monumentos a la Paz, y  hasta se rumroea que uno va a ser a Hugo Chavez por su lucha Bolivariana en Venezuela, pero no esta claro cuando las entregan.

Se conviertan en un partido politico, con curules en el Congreso y Senado, pasando de Comandante y Camarada, a Honorable Representante y Senador. Por ahora se les regalan 6 curules (3 en el Congreso, y 3 en el Senado) lo que les da automática representación de mas o menos 1,5 millones de Colombianos. En las siguientes elecciones de Congreso y Senado,  en el 2018, entran a la campaña para ser elegidos como cualquier otro partido.

Y los compromisos contenidos en los acuerdos, tocando temas de reparacion de victimas, ceremonias simbólicas de perdon, comisiones para la búsqueda de la verdad, cortes de justicia transcicional, mecanismos de participación comunitaria, reforma agraria, y distribución de poder a sectores locales, serán la plataforma política de este nuevo partido.

Pero a diferencia de otros conflictos como Irlanda (Religioso entre Católicos y Protestantes, y auto-determinación de los Irlandeses con el Reino Unido) o Rwanda (Tribal y Etnico), o Sudafrica (Colonización y Apartheid) el origen del conflicto Colombiano es eminentemente Económico y Financiero, debido en gran parte a una gran desigualdad social entre los que tienen y los que nó, y un Gobierno que decide dejar que el capitalismo decida como prestar servicios fundamentales para la sociedad, como infrastructura (energía electrica, petroleo, mineria, vias), la salud y la educación.

Todo muy bonito y el papel aguanta todo. Vamos a ver que se lleva a la práctica, pero el país del Sagrado Corazón es famoso por su leyes de letra muerta. Y no se tiene ni idea de donde van a salir los USD$35,000 millones de dólares que valen los acuerdos.

Si estos acuerdos, que supuestamente nos traerán la Paz, logran que dejemos de matarnos los unos a los otros, independientemente del nombre de quien lo hace, será un gran progreso.

IG Nobel de Paz 2016, “Sobre la recepción y detección de Bullshit Pseudo-Profunda” y el Proceso de Paz en Colombia

Los IG Nobel, parodia de los verdaderos premios Nobel, cada año premian estudios científicamente serios sobre temas no tan serios.

Lo interesante este año es el estudio ganador en la categoría de Paz (muy apropiado para la actual situación Colombiana) por investigadores de la Universidad de Waterloo en Canadá, titulado (más o menos) “Sobre la recepción y detección de Bullshit Pseudo-Profunda” donde demostraron que si se enmarcan frases generadas con palabras aleatorias, las personas creen que las frases tienen sentido y que son importantes.

Me recuerda uno de los capítulos de uno de mis libros favoritos, “El mundo y sus Demonios” de Carlos Sagan, donde hay un capítulo exclusivo como método para detectar mentiras.

De la misma forma se puede ver como este estudio aplica a los debates políticos, donde no importa lo que se diga, sino como y quien lo dice.  Pocas veces se dice la verdad, nunca es verificada, y simplemente se debe dar la apariencia de los la respuesta es mas inteligente que la del contrincante.

En el caso del plebiscito para refrendar los acuerdos entre el Gobierno Colombiano y las FARC en la Habana, pasa lo mismo, se han dicho tantas mentiras, tanto en favor del Si y del No, que la verdad va a quedar enterrada y olvidada, y como es típico en nuestro sufrido País del Sagrado Corazón, “Todo pasa y nada pasa”.

Colombia en medio de la falsa alegría por haber firmado lo que se vende como un acuerdo de Paz con las FARC, se olvida de lo que de verdad implica el acuerdo y de sus costos, no solamente morales y políticos, sino económicos. Expertos Suizos que acompañaron estos acuerdos, dan una cifra inicial que  si se cumplen todas las promesas, costaría USD$ 35,000 millones.

Las FARC están diseñando parques temáticos sobre su lucha “en nombre de la Paz” en lo profundo de las selvas del Guaviare como atracción turística, se han hecho campañas en medios sociales para que Colombia se abrace, vídeos musicales por los artistas mas destacados, todo vale en nombre de la Paz, pero no se ha entregado el primer fusil, no han aparecido los desaparecidos, siguen matando (quien ya que ahora no pueden ser as FARC?) líderes comunitarios y sindicalistas, y el país (ahora en Paz) sigue tan pobre como ayer, con miseria en los campos, donde los campesinos no pueden sacar sus productos al mercado por falta de infrastructura, y ciudades donde siguen reventando vidrios de carros para atracar en la trancones o realizando paseos millonarios en taxis, o secuestros express por un mercado o el televisor de la casa.

Espero equivocarme, pero la primera víctima del Proceso de Paz en Colombia fue la verdad.

Santos chantajea al País con el Proceso de Paz

En recientes declaraciones, el Presidente Juan Manuel Santos chantajea al País con la amenaza de más impuestos si los Colombianos no aprobamos en consulta popular los acuerdos de La Habana con las FARC.

Los acuerdos de La Habana no han terminado, y el Presidente someterá a consulta popular la aprobación de algo que todavía no tiene su forma final.

El Preside te argumenta que continuar la guerra contra las FARC es un asunto costoso y por lo tanto se necesitan nuevos impuestos para cubrir los costos del conflicto.

El Presidente Santos parte de la falsa premisa de que la Paz con las FARC es más barata. El gobierno igual necesitaría subir los impuestos para financiar el post-conflicto.

Entonces Señor Presidente, no chantajee al País con el Proceso de Paz, simplemente diga que suben los impuestos, independientemente de la resultados de las Negociaciones de la Habana con las FARC.

En otras noticias, al Presidente Santos le está pasando lo que al Pastorcito Mentiroso, nuevo (tercer) plazo para cerrar las Negociaciones, 20 de Julio. Ya hemos pasado Diciembre, Marzo, y veremos nuevos plazos en Agosto y Noviembre, enmarcados en cualquier fecha Patriótica.