Día del Recuerdo 2018

“Día del Recuerdo” es la mejor aproximación que he encontrado a la traducción de “Remembrance Day”.

A las 11:00 del 11 de Noviembre de 1918, se firmaba el armisticio que finalizaba la 1ra Guerra Mundial, dejando a su paso la muerte de 16 millones de personas.

A pesar de las promesas de no olvidar los horrores de la guerra, apenas 20 años después se repetía la historia y en 1938 la Alemania Nazi invadía Polonia y empezaba la 2da Guerra Mundial, uno de los capítulos más oscuros de la historia.

Coincidencialmente, entre el 8 y 10 de Noviembre de 1938, fue el Krystalnacht donde la Alemania Nazi dió inicio al Progrom o “Solución Final”. Esa noche los Judíos de la Alemania Nazi fueron trasladados a ghettos, sus negocios expropiados, y sus vitrinas rotas, cientos fueron ejecutados en las calles.

La segunda Guerra Mundial dejo a su paso 60 millones de muertos.

Después vienen múltiples conflictos armados, como las guerraa de Corea (donde participo Colombia, como parte de las Naciones Unidas), la guerra de Vietnam, las guerras en Irak, y Afganistán.

En una tradición traída desde Inglaterra, las Legiones de Veteranos, organizaciones comunitarias encargadas de velar por el bienestar de los veteranos de las Fuerzas Armadas, venden Poppys (Flores de Amapola, en relación con el famoso poema In Flander’s Fields) de papel o plástico , que se llevan en la solapa, a cambio de una pequeña contribución. Estás alcancías con Poppys se encuentran en todas partes, almacenes, supermercados, bancos, etc. Este año lanzaron la “E-Poppy”, una gráfica conmemorativa virtual, para decorar los perfiles de las páginas de medios sociales de Internet.

A partir de una tradición espontanea popular, al terminar los actos de la ceremonia en el Monumento Memorial de la Guerra, en Ottawa, las personas dejan sus Amapolas sobre la tumba del soldado desconocido.

127 - Tomb of the Unknown Soldier as seen at the National War Me

Mientras que en Colombia el 11 de Noviembre es un festivo más celebrando la Independencia de Cartagena, aquí en Canadá es una ocasión solemne donde se recuerda a los caídos en las diferentes guerras en las que Canadá ha participado.

En contraste, Colombia no recuerda a sus muertos en una guerra irregular que también completa casi 50 años, y entre un millon y medio a ocho millones de victimas mal contadas (ni siquiera nos podemos poner de acuerdo en el número de nuestros muertos).

A pesar de que llevamos dos generaciones, y casi cualquier Colombiano ha sido tocado por el conflicto, todavía los muertos en los combates se ven con la misma indiferencia que un mavabro marcador de un partido de fútbol.

Los muertos de la guerrilla y bandas criminales son “justificados” por estar al margen de la Ley, y la mayoria de los muertos de las Fuerzas Armadas se ven con un desdén clasista ya que la Carrera de las Armas (en su gran mayoría) es para los pobres que no tienen otra forma de salir de la pobreza.

Esta inequidad social condena a Colombia a una amnesia permanente, donde la guerra es algo que pasa la mayor parte del tiempo fuera de las ciudades, y solo nos conmueve cuando nos toca personalmente o a nuestro entorno, cuando nuestra burbuja social se ve afectada.

Colombia desperdició por mezquinas diferencias políticas la oportunidad de empezar un camino de reconciliación. El Acuerdo de Paz con las FARC del gobierno Santoss, mal o bien implementado, con sus bondades y defectos, fue simplemente tirado a la basura por el actual “Gobierno” del “Presidente” Iván Duqe.

Mientres no empezemos a recordar nuestros muertos colectivamente, Colombia está condenada a seguir repitiendo un infinito ciclo de muerte y violencia.

Mi E-Poppy 2018, está dedicada a la Capitán Nichola Kathleen Sarah Goddard (May 2, 1980 – May 17, 2006) primera mujer de las Fuerzas Armadas Canadienses, muerta en combate en la provincia de Kandajar en Afganistán.

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Para reflexionar en época electoral

Documental vía @lasillavacia sobre los falsos positivos durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, y Juan Manuel Santos como Ministro de Defensa.

A pesar del éxito de la política de Seguridad Democrática durante el Gobierno de Uribe que acorraló a las FARC militarmente, y tal vez las convenció del eventual proceso de Paz durante el gobierno de Santos, encoje el alma ver en carne viva las consecuencias de un poder Maquiavélico donde los fines justifican los medios.

Hagamos memoria …

La Paz inutil de Santos

Al final, y al segundo intento, se firmará la tan cacareada Paz en Colombia.

La primera vez, el pasado 26 de Septiembre, se firmó la primera version de los acuerdos, perfectos para ese entonces, fruto de un trabajo de 4 años, donde la desconfianza entre los dos bandos impone la minucia del detalle bizantino, explicados a lo largo de casi 300 páginas, para luego ser refrendados por voto popular el 3 de Octubre.

Vino la francachela y comilona en Cartagena, cantaoras de las victimas, lágrimas de emoción, celebraciones mil, discursos, buenos deseos de los países garantes y de las Naciones Unidas, hashtags de #elfindelaguerra y #primerdiadelapaz y muchas fotos, solo para ensillar la bestia antes de tenerla.

Para sorpresa de todos, al mejor estilo del BrExit y Trump, ganó el No con un 50.5% de los votos, y una abstención del 65%.

Se sabía que el país estaba dividido y nadie tenía un plan B, ni el Gobierno al perder, ni Uribe y sus muchachos al ganar. Los cuatro años de cuidadosas, milimetricas, y bizantinas negociaciones, se fueron para el carajo.

El Gobierno entra a tratar de salvar los acuerdos, y la tenue desomovilización de las FARC, diciendo que se mantiene el alto al fuego hasta el último día del Gobierno de Santos y todo lo acordado entra a revisión, pero ahora con la oposición de Uribe dando mas pauta.

La ironia viene despues, cuando Santos gana el Nobel de Paz, sin haber hecho todavía nada, y con un proceso de Paz embolatado.

El plebiscito de Paz, para refrendar los acuerdos de la Habana con las FARC, “Para una Paz alcanzable y duradera”, se vuelvió una corrida de ensayo de las elecciones presidenciales del 2018, Santos con un capital político agotado y un gobierno desastrozo, solo tiene para mostrar en proceso de Paz y la medalla del Nobel.

Ambos lados abusaron del referendo, el Gobierno exagerando los beneficios de la Paz e incluso chantajeando al país con una reforma tributaria mas dura si los acuerdos no eran aprobados; y la oposición de Uribe, pintando un futuro político con las FARC como una potencial Venezuela, con un gobierno Marxista-Leninista a la vuelta de la esquina.

Despues de dos meses de revisiones, Santos anuncia humildemente un nuevo y mejorado acuerdo de Paz (por favor no lean las 100 páginas extras, son detalles técnicos que a nadie le importan). Santos no se arriesgará a un segundo plebiscito y  pasará los acuerdos de trámite por un congreso lleno de mermelada y prebendas. Los “peros gagá” de Uribe, ya caen en oídos sordosy lo cierto es que se nota el afan del gobierno de Santos de ir a Estocolmo con el acuerdo de Paz firmado debajo del brazo, y antes de que se posesione Trump, para tener el aval simbólico del imperio.

Típico en Colombia, pais de leyes y letra muerta, donde se decreta la Paz, sin solucionar de fondo, ninguno de los problemas que generó la guerra.

Santos chantajea al País con el Proceso de Paz

En recientes declaraciones, el Presidente Juan Manuel Santos chantajea al País con la amenaza de más impuestos si los Colombianos no aprobamos en consulta popular los acuerdos de La Habana con las FARC.

Los acuerdos de La Habana no han terminado, y el Presidente someterá a consulta popular la aprobación de algo que todavía no tiene su forma final.

El Preside te argumenta que continuar la guerra contra las FARC es un asunto costoso y por lo tanto se necesitan nuevos impuestos para cubrir los costos del conflicto.

El Presidente Santos parte de la falsa premisa de que la Paz con las FARC es más barata. El gobierno igual necesitaría subir los impuestos para financiar el post-conflicto.

Entonces Señor Presidente, no chantajee al País con el Proceso de Paz, simplemente diga que suben los impuestos, independientemente de la resultados de las Negociaciones de la Habana con las FARC.

En otras noticias, al Presidente Santos le está pasando lo que al Pastorcito Mentiroso, nuevo (tercer) plazo para cerrar las Negociaciones, 20 de Julio. Ya hemos pasado Diciembre, Marzo, y veremos nuevos plazos en Agosto y Noviembre, enmarcados en cualquier fecha Patriótica.

“Lo que se viene”: Fernando Londoño, la pauperización del Pais, y la Paz con las FARC.

El exministro Fernando Londoño, con una prosa muy capaz y con ciertas verdades de a puño, es capaz de narrar una buena historia y de cotejar eventos sucedidos a lo largo de la historia para llegar al punto de que las guerrillas comunistas de las FARC se van a tomar el país, de la misma forma que Cuba o Venezuela.

Más o menos la lógica de la historia va así, una clase dirigente dilapida el aparato productivo de un país generando pobreza, para hacer que los grupos insurgentes se vean como una posibilidad válida para el electorado.

Nada más lejos de la realidad.  Los procesos revolucionarios de Cuba y Venezuela, tuvieron causas y consecuencias muy distintas que lo que el exministro predice para el Proceso de Paz con las FARC en Colombia.

En la revolución Cubana, la clase dirigente corrupta dilapida las riquezas y Cuba es la isla de recreo para los norteamericanos. Esta dilapidación del aparato productivo genera pobreza y desigualdad social e impulsa un movimiento revolucionario (Fidel Castro, Che Guevara, con sus guerrillas en la Sierra Maestra) hasta que la confrontación se vuelve inminente, y las guerrillas se toman el poder a sangre y fuego, expulsando la clase dirigente que va a exiliarse a Miami, y los Estados Unidos pierden su patio de recreo.

Esta revolución es sostenida artificialmente por la Unión Soviética, hasta que esta desaparece tras la caída del Muro en Berlín, sumiendo a Cuba en una profunda pobreza Revolucionaria, y después de 50 años, se ven forzados a abrirse de nuevo al capitalismo, como sucede hoy en día.

El caso Venezuela; donde un golpista como Hugo Chavez, trata de tomarse el poder por la fuerza y al fracasar (sin castigo), renuncia a la Milicia, y logra mediante un discurso populista ganar las elecciones.

Una vez electo y con mayorías Parlamentarias, manipula la Constitución a su antojo para volverse un dictador.  Hugo Chavez y su “Revolución Bolivariana” dilapidan (aún más) hasta el último centavo de uno de los países más ricos de América Latina, con cuantiosas reservas de petróleo, que a la usanza de la extinta Unión Soviética, permite sostener artificialmente esta revolución, hasta las consecuencias que vemos hoy en día.

Fernando Londoño deja sin explicar revoluciones más lejanas pero más exitosas como la de la Unión Soviética y China.

Al final llegamos al caso Colombiano, donde el pais no esta listo para asumir el costo político que implicaría firmar una acuerdo de Paz con las FARC.

El pueblo Colombiano va a tener que comerse un sapo enorme cuando vea a los narco-guerrilleros de la FARC en el Congreso y Senado como honorables representantes, sin haber sido elegidos, y sin castigo por los crimenes que cometieron mientras eran dirigentes, ideologos o cabecillas de las guerrillas en las Montañas de Colombia.

Igualmente se habla de concesiones territoriales para concentrar y eventualmente desmovilizar las tropas de las FARC, bajo la mirada atónita del Ejercito (con órdenes de no intervenir) y el pueblo inerme que es entregado como botín político.

Estas zonas de desmovilización traen los malos recuerdos de las fracasadas conversaciones de Paz durante el gobierno de Andrés Pastrana, donde las FARC se fortalecieron y consolidaron como narcotraficantes.

Estoy de acuerdo con muchos de los puntos que esgrime el exministro Londoño, es simplemente humillante para el País, enviar al ejercito a limpiar las calles de los pueblos como Conejo en la Guajira, para que lleguen los dirigentes de las FARC a realizar “Jornadas Pedagógicas”, traidos desde Cuba en aviones privados, transladados en helicopteros del Gobierno, hospedados en los mejores hoteles de la regíon, a cuestas del erario público.

Las FARC no desaprovechan la oportunidad y son capaces de mover a sus insurgentes (todavía criminales) hasta estas concentraciones, y logran (de forma voluntaria?) movilizar 30 buses llenos de gente para abultar la arenga en la plaza.

Estas “Jornadas Pedagógicas” no son más que la maqueta de las FARC para ser lanzados como un partido político en tiempos de Paz.

Al final, el balance es sencillo, el exministro Londoño, pone a escoger al País entre los narco-guerrilleros (futuros honorables representantes) de las FARC, y los Paramilitares “desmovilizados” del útimo gobierno de Uribe.

El ex-ministro Londoño tambien articula el pésimo gobierno de “JuanPa” Santos, cuyo ciego afan de firmar una Paz con las FARC a cualquier costo, es lo único que ha hecho el Gobierno en sus ya 6 años.

La industria Colombiana esta acabada, nos estamos abriendo sin preparación a un comercio global, donde estamos siendo inundados de productos Chinos (se acuerdan de esa “Revolución Fracasada” de Mao-Tse Tung?), el dólar alto fomenta las exportaciones, pero no sirve de nada, ya que no hay que exportar.  Los tratados de libre comercio, son de una sola via, que permiten la fácil importacion de productos, y dan miseras migajas arancelarias para unos pocos productos nacionales.

Se ferian al mejor postor industrias estrátegicas como Isagen y posiblemente Ecopetrol y Colombia ahora afronta otra crisis energética con posibles racionamientos. No se hizo nada desde el Gobierno de César Gaviria? 20 años sin tener opciones o desarrollar planes estratégicos para que la generación de energia en el país no dependa de las lluvias? 20 años desde la “apertura” inicial de Gaviria, para preparar la industria para competir en una economia global? Como puede haber industria, si no hay energía electrica para las fábricas? Si aún se cumpliera con la reforma agraria y se redistribuyeran los latifundios entre los desposieidos del Pais, como lo quieren las FARC, como se pueden sacar los productos sin vias? sin puentes? sin infraestructura?

“JuanPa” Santos se la esta jugando toda a un Proceso de Paz con las narco-guerrillas de las FARC, pero las potenciales ganancias de este proceso no compensan los costos políticos y económicos. Ni tampoco creo que “JuanPa” Santos, despues de haber sido el Ministro de Defensa Estrella de Uribe y de haber arrodillado militarmente a las FARC durante el gobierno de Álvaro Uribe, haya tenido un momento de iluminación divina y descubra que la Paz es mejor que la guerra.

Esperemos que el Divino Niño, y el Sagrado Corazón se apiaden de nuestro Pais, y le dé iluminación a nuestro pueblo Colombiano para rechazar el proceso de Paz con las FARC, o su futura encarnación política en las urnas y condenar este esperpento político al olvido como tan bien lo hacemos.

4 años más de Juan Manuel Santos

Tras una sucia y complicada campaña, Juan Manuel Santos logra la reelección y será Presidente hasta el 2018.

Santos no ganó las elecciones, simplemente no las perdió,  y le debe su triunfo a la Abuelita Mercedes, quien respondió magistralmente el horrible comercial de Oscar Ivan Zuluaga de “La loca de las naranjas”.
Ese comercial fue nefasto, justo tras la salida de casillas de Zuluaga en el último debate presidencial, donde le dice al Presidente Santos “A Usted no se le puede respetar”.
Después de ese debate, el candidato Zuluaga desaparece los últimos tres días de campaña aduciendo una incapacidad médica por laringitis, pero apareciendo en selectos eventos.
Santos también le debe el triunfo al 3-0 de Colombia contra Grecia, donde por 90 minutos el país se unió y se olvido de todo.

La elección de hoy no era entre la Paz y la Guerra, la elección de hoy fue entre entre dos formas con costos muy distintos para alcanzar la supuesta y anhelada Paz.

Pero que el país no se ilusione, por mas que se alcance hipotético acuerdo en las  negociaciones de paz en La Habana con las FARC, los problemas del país no se solucionarán, de la misma en que no se solucionaron cuando matamos a Pablo Escobar.

Ahora queda en Álvaro Uribe Velez desde el Senado, hacerle oposición responsable al Gobierno, recordarle a Santos sus promesas electorales, y de haber un acuerdo de Paz, que esta sea justa con los miles de victimas del conflicto.

Elecciones Colombia 2014; Primera Vuelta.

Las encuestas de intención de voto predijeron los resultados de forma acertada; la segunda vuelta de las elecciones Presidenciales en Colombia será entre Oscar Iván Zuluaga, y Juan Manuel Santos.

Como varios analistas coinciden, la verdadera ganadora de las elecciones fue la Abstención con un 60%, cuando el promedio histórico raya en el 50%. 

Muy buen progreso para las dos candidatas Maria Lucia Ramírez y Clara López, asegurando cada una un 15%. Pero revela que Colombia no está lista para una mujer como mandataria. El eterno candidato, Peñalosa, desdibujado, camaleónico, de último con solo el 8% de los votos. A los verdes les falta definirse y diferenciarse de la política tradicional.

El verdadero derrotado de las elecciones es el (por ahora) Presidente Juan Manuél Santos, quien quedó de segundo, con el 25% de los votos. Si un Presidente en ejercicio con todos los recursos del Estado para hacer campaña, pierde en la primera vuelta, refleja un gran descontento de la población con su actual gobierno. El país no está comprando la apuesta de un gobierno a un proceso de Paz con las FARC.

Como van las cosas, con estos resultados, los verdaderos preocupados serán las FARC en la Habana, ya que el futuro del proceso de Paz se empieza a llenar de nubes grises, a empacar las maletas y engrasar el fusil.