4 años más de Juan Manuel Santos

Tras una sucia y complicada campaña, Juan Manuel Santos logra la reelección y será Presidente hasta el 2018.

Santos no ganó las elecciones, simplemente no las perdió,  y le debe su triunfo a la Abuelita Mercedes, quien respondió magistralmente el horrible comercial de Oscar Ivan Zuluaga de “La loca de las naranjas”.
Ese comercial fue nefasto, justo tras la salida de casillas de Zuluaga en el último debate presidencial, donde le dice al Presidente Santos “A Usted no se le puede respetar”.
Después de ese debate, el candidato Zuluaga desaparece los últimos tres días de campaña aduciendo una incapacidad médica por laringitis, pero apareciendo en selectos eventos.
Santos también le debe el triunfo al 3-0 de Colombia contra Grecia, donde por 90 minutos el país se unió y se olvido de todo.

La elección de hoy no era entre la Paz y la Guerra, la elección de hoy fue entre entre dos formas con costos muy distintos para alcanzar la supuesta y anhelada Paz.

Pero que el país no se ilusione, por mas que se alcance hipotético acuerdo en las  negociaciones de paz en La Habana con las FARC, los problemas del país no se solucionarán, de la misma en que no se solucionaron cuando matamos a Pablo Escobar.

Ahora queda en Álvaro Uribe Velez desde el Senado, hacerle oposición responsable al Gobierno, recordarle a Santos sus promesas electorales, y de haber un acuerdo de Paz, que esta sea justa con los miles de victimas del conflicto.

Advertisements

La ironia de las elecciones presidenciales en Colombia.

Si las encuestas acerca de la intención de voto, el próximo 15 de Junio son acertadas, el próximo Presidente de Colombia sería Oscar Iván Zuluaga marcando 49% contra el 41% del actual Presidente Juan Manuel Santos, tan solo marcando el 41%, menos de una semana antes de la contienda electoral.

La ironía es que Oscar Iván Zuluaga le debería el triunfo en parte a las declaraciones del Camarada Timochenko desde las Montañas de Colombia, donde enfatiza como las intenciones de Paz del Gobierno Santos son superfluas, y las Conversaciones de Paz en la Habana son una farsa. Y lo peor es que en ciertos apartes de la carta del Camarada Timochenko tiene razón, mientras siga habiendo en Colombia desigualdades sociales tan grandes, no habrá Paz.

Desafortunadamente en Colombia la guerra beneficia financieramente a todos (al gobierno, a los militares, a los importadores de armas, a la guerrilla, al narcotráfico), menos al pueblo que la sufre diariamente.

Elecciones Colombia 2014; Primera Vuelta.

Las encuestas de intención de voto predijeron los resultados de forma acertada; la segunda vuelta de las elecciones Presidenciales en Colombia será entre Oscar Iván Zuluaga, y Juan Manuel Santos.

Como varios analistas coinciden, la verdadera ganadora de las elecciones fue la Abstención con un 60%, cuando el promedio histórico raya en el 50%. 

Muy buen progreso para las dos candidatas Maria Lucia Ramírez y Clara López, asegurando cada una un 15%. Pero revela que Colombia no está lista para una mujer como mandataria. El eterno candidato, Peñalosa, desdibujado, camaleónico, de último con solo el 8% de los votos. A los verdes les falta definirse y diferenciarse de la política tradicional.

El verdadero derrotado de las elecciones es el (por ahora) Presidente Juan Manuél Santos, quien quedó de segundo, con el 25% de los votos. Si un Presidente en ejercicio con todos los recursos del Estado para hacer campaña, pierde en la primera vuelta, refleja un gran descontento de la población con su actual gobierno. El país no está comprando la apuesta de un gobierno a un proceso de Paz con las FARC.

Como van las cosas, con estos resultados, los verdaderos preocupados serán las FARC en la Habana, ya que el futuro del proceso de Paz se empieza a llenar de nubes grises, a empacar las maletas y engrasar el fusil.

Tres Crimenes, Un País

Jaime Gutierrez, conductor sin pase, y Manuel Ibarra, pastor de iglesia pentecostal. Por la ignorancia del primero y anuencia del segundo, incineraron a 33 niños pre-escolares, incluyendo a la hija del pastor, durante un paseo escolar, cuando deciden "cebar" el carburador del vehículo donde viajaban con gasolina. Seguramente todo el peso de la ley caerá sobre ellos, sin misericordia, Justicia para los ignorantes.

Andrés Sepúlveda, el proto-hacker militaroide, trabajando para la campaña del candidato presidencial Oscar Iván Zuluaga, títere de Alvaro Uribe. Acusado de filtrar información del proceso de paz con las FARC en La Habana. Gritando "Soy un Héroe, Soy un Héroe" cuando la fiscalía lo capturó, seguramente creyendose Bradley Manning (Wikileaks, Departamento de Estado) o Edward Snowden (NSA). Es igualmente inocente, para declarar en un video junto con el Candidato Presidencial, que tenía acceso a las comunicaciones interceptadas a las FARC por los aviones AWAC del Comando Sur. Ahora el gobierno de los Estados Unidos, lo está pidiendo en extradición, y supongo que el gobierno de Santos la otorgará a la mayor brevedad posible..

Las FARC, en La Habana, Cuba. Negociando un proceso de Paz cuya única intención es la reelección del Presidente Santos. Es un giro de 180 en la política del país. Santos fue el Ministro de Defensa bajo el Gobierno de Alvaro Uribe, logrando arrinconar (y casi derrotar) a las FARC militarmente. Ahora, cuando Santos es Presidente, se empecina en un proceso de Paz, negociado con las FARC, donde toda la responsabilidad esta en el Gobierno, y las FARC no han dado nada, y donde todo el Congreso y Senado esta lleno de "mermelada", para asegurar el paso de cualquier modificacion a la constitución.

En las elecciones del domingo próximo, el país esta literalmente ante dos caminos divergentes y opuestos. Santos con la continuidad de un dialogo de Paz, que al final dará un status político a las FARC, seguramente con un indulto por los crímenes cometidos por los últimos 40 años, siendo la última acusación el uso de niños bomba en el Chocó. O Oscar Iván Zuluaga, titere de Alvaro Uribe, donde resuenan los tambores de guerra, donde los únicos que se benefician son el presupuesto militar, los comerciantes de armas, los proveedores y asesores extranjeros, y los paramilitares.

El burro hablando de orejas.

Descubrí esta noticia cortesía del servicio en inglés de Al Jazeera; despues encontré el refrito en Semana.

El gobierno de Juan Manuel Santos, desesperado por no poder asegurar un triunfo en la (muy sucia) campaña electoral para un nuevo término Presidencial, desde las secretas negiciaciones de Paz en la Habana, llega a un acuerdo con las FARC para combatir el tráfico de drogas; e igualmente logra pactar una tregua con las FARC y el ELN, para asegurar una paz temporal durante las elecciones.

Es un absurdo total, siendo las FARC los mayores productores de drogas del país, controlando cultivos y las rutas tanto para importación de materia prima, e insumos, como para exportación.

Santos sigue sobornando al país con un proceso de Paz de espaldas al país, muy pocas personas saben lo que en realidad se está pactando, no hay transparencia en un proceso de Paz que afectará a todos los Colombianos.

Si el gobierno de Santos es reelegido, en algún momento durante su mandato, presentará un acuerdo de paz con las FARC, que seguramente será votado Ley, por un congreso que ha sido previamente comprado; las FARC pasarán a ser un partido político con asiento en el Congreso y Senado, indultados por crímenes de lesa humanidad de los últimos 40 años, y con las finanzas saneadas; pero seríamos ingenuos pensar que dejarán el lucrativo negocio del narcotráfico.

Lo que el gobierno de Santos está logrando es una paz artificial sin dañar el negocio del narcotráfico, si fuera cierto, que las FARC dejaran el negocio, ya no habría razón para recibir los millones de dólares en ayuda militar, entrenamiento y equipos de Estados Unidos en el plan Colombia.

De la misma forma que durante los 80s, Pablo Escobar escaló socialmente hasta ser elegido Congresista, y en los 90s el Gobierno lo persiguió y asesinó en una cruenta guerra, el narcortáfico sigue campante en Colombia, como la mayor industria ilegal del país; lo mismo ocurrirá con las FARC, y desafortunadamente el partido político que engendrarán las FARC, será una segunda Unión Patriótica.