Una Buena combinación para fiestas en Bogota.

El sitio:
Mozarella de Eventos
Calle 116 #70C-04, Bogota.
613-9917
311-535-9919

Buen sitio, impecable atención y amplia variedad en menús.

La Musica:
Pola y Fabián
Facebook: Pola & Fabian
231-5875
311-484-5491

Muy versátiles les, múltiples ritmos y buen repertorio.

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Visitando la casa …

Despues de 13 años de salir de la casa familiar para emigrar a otro país.

Filosofía:

  • El tiempo se expande, largos silencios, y tus padres te siguen tratando como el adolescente que eras hace 20 años.
  • Los espacios que antes parecían inmensos y acogedores, se convierten en pequeños y ajenos.
  • Antes no sentías ese frío permenente.

Decisiones:

  • Causas del dolor de cabeza: O el ambientador del carro o bajar la ventana y respirar smog y exhosto de carro.

Nada Cambia:

  • El agua caliente de la ducha, sigue sin funcionar a pesar de haber remodelado.
  • Cierran el portón con los 5 candados a las 5:00 pm, y se ponen a ver televisión en pijamas. “The Life!”

Nuevo:

  • Mas candados en la puerta, “por seguridad”, sin embargo se dejan las llaves colgadas afuera “escondidas”.

Peor:

  • Caos vehicular, toda vuelta se demora el triple por el trancon. Conducir en Bogotá se volvió un deporte extremo digno de la copa “Red Bull”.

Continuará …

Notas de Viaje. Colombia 2014

Después de una conexión sin inconvenientes en Toronto desde Ottawa, llegamos al renovado aeropuerto de Bogotá. Una muy necesaria reconstrucción del antiguo aeropuerto El Dorado, deja a la capital colombiana con un terminal moderno y ágil. Los muelles internacionales, el área de inmigración, y de recepción de maletas son amplios y funcionales. En el caso de nuestro vuelo de Air Canada y usando las filas preferenciales de inmigración, todo el transito en el aeropuerto fue de menos de 45 minutos.
Una curiosidad es el nuevo “cobro recíproco” para los ciudadanos Canadienses de mas de 14 años, de USD$80 o COP$160,000 a partir del 1 de Diciembre. Sin explicaciones, los ciudadanos Canadienses son separados a otra fila, donde hacen el pago. Entiendo que se reciben tarjetas de crédito. El cobro en si no tiene objetivo, la explicación es que Canadá hace un cobro similar a los ciudadanos Colombianos para verificar sus antecedentes judiciales (?).

El servicio de taxis del aeropuerto ha mejorado mucho, y recomiendo contratar una camioneta amplia de COOTRANSDORADO, quienes prestan un  servicio profesional.  Una carrera del Aeropuerto al norte de Bogota  (Cedritos) cuesta USD$30 o COP$60,000. Navegar el servicio de taxis para un extranjero puede ser difícil. Al salir del terminal se puede contratar el servicio en una ventanilla directamente o en el taxi, aclarando el destino con una de las coordinadoras con radio donde se establece una tarifa que se pre-paga en el aeropuerto.

Otro detalle interesante es el servicio de los carritos porta maletas del aeropuerto. El alquiler cuesta USD$2 o COP$4000. Después de haber usado el carrito, este se puede devolver junto con el recibo para la devolución del alquiler. En teoría funciona, en la practica, nadie reclama el alquiler de vuelta y alguien recibe el carrito de las maletas sin pedir el recibo ni devolver el alquiler. Negocio redondo aprovechándose del afán de la llegada al aeropuerto.

Ya en el tercer día de viaje, con la disculpa de celebrarle el cumpleaños a una de mis hijas, pasamos por Crepes & Waffles como siempre, una parada obligada, con nuevos y deliciosos platos en el menú. Igualmente Hamburguesas el Corral sigue manteniendo la buena calidad. Altamente recomendados para quien visite Colombia.

La “Bogotá Humana” del Alcalde Gustavo Petro presenta múltiples contradicciones. El asalto por parte de los comerciantes informales al espacio público es rampante. Los índices de seguridad y movilidad caen en picada. Sin embargo parece que se ha progresado en Salud y Educación.
Veo germinar un sistema de transporte público mas eficiente con el nuevo Sistema Integrado de Transporte Público SITP, pero todavía hay mucho camino por recorrer. Cosas que se podrían mejorar inmediatamente, con ojos de turista, es el acceso a las tarjetas de pago (sólo disponibles en ciertos puntos), y debería ser una única tarjeta que se pueda usar como monedero o con viajes ilimitados. Increíblemente, existen tres sistemas de pago no compatibles entre si para acceder al SITP según el sistema de bus que se use (Transmilenio, Alimentador o SITP).
Aparentemente la Procuraduría ya obligó a la Alcaldía a solucionar este absurdo y verdaderamente integrar el sistema de transporte para Bogota.

Igualmente, la forma más eficiente de conseguir un taxi en Bogota, es con un teléfono inteligente (android en mi caso) y bajar dos aplicativos EasyTaxi y Tappsi, ya que es casi imposible conseguir un taxi en la calle. En mi experiencia prefiero Tappsi, por ser un desarrollo Colombiano. EasyTaxi es buena, pero viene del Brazil. Una alternativa viable es Uber, aunque con mayores costos y con los mismos problemas de legalidad que enfrenta en otros países, pero por ahora puede seguir operando en Bogota, aunque a veces es acosada por los taxistas y la policía.

Bogotá Acida

Natalia Ponce de 33 años fue atacada con ácido en la portería del edificio donde vive en Bogotá. De nada valieron ni la exclusividad del edificio, ni el barrio, ni la vigilancia privada. Alguien diciendo ser su ex-novio llegó a la portería solicitándola. Ahora se encuentra iniciando una dolorosa recuperación de sus heridas físicas (quemaduras químicas en el 30% de su cuerpo) pero las heridas emocionales después de semejante acto de barbarie tal vez no sanen nunca.
Facebook y Twitter piden justicia, fotos, mensajes, y muñequitos de plastilina tratan de movilizar una conciencia ciudadana dormida, un like y un retweet son las expresiones más comunes, los mas conscientes hacen un plantón público en el parque El Virrey.
En Colombia, el caso de Natalia, es uno mas en un mar de casos de violencia, una estadística más, otra recompensa de 5 millones por cualquier información, otro caso impune.
No es endurecer las penas, o esperar a que el Estado actúe, o prohibir la venta de ácido.
Hoy me siento avergonzado de pertenecer a una sociedad donde la violencia diaria y pura deja ocurrir impunemente semejante acto de barbarie y donde no pasa nada.

Como aprendí a odiar Star Wars

Una de las memorias mas atesorádas que tengo con mi Papá, era cuando me llevaba al cine. Uno de esos cines viejos en la zona de Chapinero en Bogotá, grande, amplio, con taquilla en la entrada, y otra puerta para hacer fila al entrar, y algún vendedor ambulante de papitas y demás comida de paquete, y el carrito del maíz pira. Hasta donde me acuerdo, nunca compré comida en el cine, era simplemente ir en carro, con mi papá al cine, hacer la fila para comprar las boletas, y la otra fila para entrar unos minutos después.

Ir al cine todavía era mágico, era una ocasión especial, era un acontecimiento digno de recordar, una oportunidad memorable. Películas como Cinema Paradiso o Hugo, recrean la mágia que era ir a cine y ver una película proyectada en una grán pantalla blanca plateada, los cortos, las propagandas, en otras épocas las noticias en blanco y negro, como única oportunidad de saber que pasaba en el mundo mas allá del horizonte. Me acuerdo todavía que se aplaudia y abucheaba al proyector, para que iniciara la proyección, se aplaudia cuando empezaba la película, era normal que el filme se quemara frente al proyector, pausa, luces, la película se cortaba, remendaba, y embobinaba otra vez, y vuelta a arrancar, ante las iniciales protestas y aplausos posteriores del público cuando se reanudaba el espectáculo.

Al final, quedaba el recuerdo de la historia proyectada, la memoria de haber compartido un momento con mi papá y la familia.

Despues vino la televisión, y las películas llegaron a nuestra casa, sin necesidad de salir. Sin embargo, no había un control sobre cuando iba a volver aquella película para repasar, los canales de televisión anunciaban las películas para los festivos, o las noches del sábado.

Despues vinieron las cintas de Beta o VHS y los reproductores, y los negocios como Betatonio, meses después de que la película fuera proyectada en premiere en las salas de cine, los productoras y distribuidoras sacaban las cintas al mercado y se podian alquilar, ahora ya se podian ver o repetir una película en la comodidad del hogar, sin salir,  cuando se quisiera.

Volviendo a mi relación con Star Wars, vi en cine la trilogía original con mi familia a lo largo de los años, y las repetí una que otra vez en la televisión. Recuerdo una Semana Santa, estando en el colegio, un amigo logró tener las tres películas originales, remasterizadas para VHS en inglés, y en un acto de desafío adolescente y juvenil, no participé en las sagradas celebraciones de la Semana Mayor para objeción de mi Madre, y con mi amigo, terminamos en su casa viendo las trilogía en fila 9 horas hasta la madrugada.

Años despues, ante gran expectativa publicitaria, Lucas empezó las “prequels” de Star Wars, y aunque ya fui al cine, solo o con amigos a verlas, era a los cines y multiplex de los centros comerciales, salas mas pequeñas, empezaban las proyecciones digitales con mejor sonido, pero algo de la magia estaba desapareciendo, la experiencia era diferente.

Y llegaron los DVD, y mi esposa y compinche en el crímen de amar, me regaló una Navidad o un cumpleaños la caja con la trilogía original, e hice sufrir a mi amorzote, con la trilogía en línea, reviviendo la historia, como hice años antes en mis años de colegio; pero esta vez, en DVD, en la pantalla de 21 pulgadas de un gran televisor de tubo.

Y luego llegaron mis hijas, y los computadores como “media centres”, conectados al televisór LCD de 42 pulgadas, y las películas en archivos digitales, que pueden ser reproducidos múltiples veces, en múltiples aparatos, ad nauseam.

Y se pierde la magia, las películas pueden ser repetidas en la comodidad del hogar o en un tablet o en un celular, instantáneamente, con solo presionar una tecla, o el botón de un ratón. Y con las resoluciones extremas de millones de píxel con color real, donde la tecnología permite procesar imágenes con una mayor resolución y profundidad de colores de la que el ojo humano puede distinguir, los efectos hechos a mano por artesanos en la trilogía original se ven entrañables y viejos, y los efectos hechos en computador de las “prequel” se ven plásticos y falsos, y despues de repetir las películas cientos de veces, aprendí a odiar Star Wars.

A Andrés no se puede ir en minifalda …

Esa fue la declaración de Andrés Jaramillo, dueño de “Andrés Carne de Res”; exitoso restaruante y bar al norte de Bogotá, luego de que ocurriera la noche anterior, una violación de una joven en el parqueadero, dentro de un vehículo.

La historia mas o menos en que el pasado Domingo, esta mujer de 19 años, aparentemente estudiante de la Universidad de Los Andes, llegó al restaurante, y despues de rumba y tragos, sale con dos hombres, ella aparentemente en estado de embriaguez, al parqueadero.

Posteriormente ella acusa a uno de ellos de violación en el interior de un vehículo

La declaración de Andres Jaramillo es desafortunada, y solo refleja la mentalidad machista típica de Colombia, hasta ahí no hay sorpresas, la mentalidad de que la violación es culpa de la chica por llevar una minifalda. Horror.

Pero haciendo de abogado del diablo, es noticia, porque la chica en cuestión es de Los Andes? O porque el hecho occurrió en el parqueadero de Andrés Carne de Res?

Hasta donde es la responsabilidad de un restaurante por algo que ocurre en un vehiculo en el parqueadero?

Estoy seguro que hay un gran letrero en el parqueadero que dice “El Establecimiento no se hace responsable de robo o daño a los vehiculos” … ahi ya quedaron curados en salud. Ellos no se hacen responsables de lo que ocurre en el parqueadero.

Si el restaurante no se hace responsable por un robo, un espejo o un carro, mucho menos por una violacíon.

Mi problema con este asunto es que no es noticia por la violación de la chica en si, es noticia porque ocurre en un local “de la gente bien” de Bogotá.

De acuerdo, la chica puede estar encuerada bailando sobre una mesa, eso no le da permiso a nadie de violarla. Pero cuantas violaciones ocurren en una ciudad como Bogotá, y solamente esta salta a los medios?

Ese es el verdadero problema, en Bogotá se equipara estrato con moralidad, nada mas lejos de la razón.

Tal vez me genera suspicacia el hecho de que si ocurre una violación en Bosa, Usme, etc, y demas zonas marginales de Bogotá, no es noticia, es normal, el consiente colectivo dicta que es de esperarse que eso ocurra en esas zonas de la ciudad, pero si ocurre en Chia, Andres Carne de Res, restaurante caro para estrato 6, donde la gente linda de Bogotá va a rumbear, todo el mundo se sorprende, y buscan la declaración de Andres Jaramillo y todo el rollo.

Tal vez estando fuera del pais, me he vuelto mas sensible al asunto, aqui se reporta cualquier violación en la ciudad, y cualquier homicidio; no solamente los que ocurren en ciertas zonas de la ciudad.

Pero claro, entiendo que vivo en otro planeta, donde en Ottawa hay solamente 10 homicidos al año, mientras que en Bogota, eso se hace en un fin de semana.

Pero al final, una violación no tiene estrato social.

 

Viaje al Pais del Sagrado Corazon (2)

El Pais del Sagrado Corazon funciona con pequeños milagros diarios, a pesar de todas las dificultades.  Colombia sigue siendo un pais donde la miseria te ve a los ojos, y y es tan evidente que una niña de 4 años pregunta: “Papá, por que hay niños pobres?”, en plena época Decembrina, donde el verdadero sentido de la Navidad se pierde en una exhibición de consumismo y derroche.

Despues de un vuelo sin contratiempos desde Toronto y un aterrizaje con viento cruzado bien logrado por parte de la tripulación de Air Canada, se llega al aeropuerto El Dorado en plena obra; pero si queda tan bonito como la maqueta, será el aeropuerto que Bogotá se merece.

La primera impresión que dá Bogotá, despues de los tramites de inmigración y aduana de rigor, es el desorden afuera de la puerta de llegadas internacionales, y el smog de los carros que esperan pasajeros pero que no apagan el motor.  Una mezcla de humo, contaminación, gritos, saludos, lagrimas y mariachis o vallenatos que no faltan para recibir a un ser querido que viene del extranjero.

Al lado de la pobreza, está la desigualdad. Desde la pobreza de esa grán ciudad al sur de la 1 de Mayo, donde vive el 80% de los 7 u 8 millones de habitantes de la ciudad, donde los barrios subnormales se cuelgan precariamente de los cerros (que las lluvias monumentales eventualmente derrumban), hasta el distribuidor Ferrari / Maserati del norte de Bogotá.

La industria Colombiana desapareció de los mercados masivos; cada vez es más dificil encontrar en los centros comerciales, almacenes y marcas que vendan o fabriquen productos hechos en Colombia, la mayoria de los productos  son importados de China, Brazil, India, Vietnam; marcas como Bosi o Velez a quienes consideraba especialistas en cuero, no venden productos Colombianos, y según un arttesano del cuero con quien tuve el gusto de hablar, toda la producción de cueros Colombianos va a una o dos marcas de alta gama para su exportación.  Igual sucede con los textiles, Arturo Calle, Armi, Pronto, distribuyen unicamente productos importados.  Lo único remanente de la industria Nacional, son los mercados artesanales, especialmente la Galeria del Museo, al lado del Museo del Oro, donde se consiguen artesanias originales de excelente calidad, para todos los presupuestos.

No me gustó el uso que le están dando a la fachada del Centro Comercial Hacienda Santa Barbara, aprovechando cada centímetro cuadrado con burdas propagandas de artículos de lujo, joyerias y relojes.  Recordemos que Hacienda es Premio Nacional de Aquitectura, triste.

Transmilenio, casi siempre lleno, se ha transformado en un símbolo para Bogotá, y puede llegar a ser un elemento de unión y orgullo entre los Bogotanos, como el Metro de Medellin, o la Ciudad Amurallada en Cartagena; un elemento democratizador en la ciudad, donde todos (ricos y pobres) usan un sistema de transporte común.  Transmilenio debe ser fortalecido y consolidado.  Sin embargo, es inconcebible que el siestema de transporte masivo de Bogotá, no llegue hasta el aeropuerto El Dorado, solamente faltando 2 kilometros.  Transmilenio debe llegar hasta el aeropuerto, no solo para los turistas, sino tambien para todas las personas que trabajan en el Aeropuerto a diario.

El hueco de la 26 dejado por los Nule, debe ser terminado para sacar a Bogotá del actual estado caótico del tráfico.  La ciudad está colapsada en movilidad, siendo tal vez esta la úrgencia mas sentida de los ciudadanos.