Viaje al Pais del Sagrado Corazon (2)

El Pais del Sagrado Corazon funciona con pequeños milagros diarios, a pesar de todas las dificultades.  Colombia sigue siendo un pais donde la miseria te ve a los ojos, y y es tan evidente que una niña de 4 años pregunta: “Papá, por que hay niños pobres?”, en plena época Decembrina, donde el verdadero sentido de la Navidad se pierde en una exhibición de consumismo y derroche.

Despues de un vuelo sin contratiempos desde Toronto y un aterrizaje con viento cruzado bien logrado por parte de la tripulación de Air Canada, se llega al aeropuerto El Dorado en plena obra; pero si queda tan bonito como la maqueta, será el aeropuerto que Bogotá se merece.

La primera impresión que dá Bogotá, despues de los tramites de inmigración y aduana de rigor, es el desorden afuera de la puerta de llegadas internacionales, y el smog de los carros que esperan pasajeros pero que no apagan el motor.  Una mezcla de humo, contaminación, gritos, saludos, lagrimas y mariachis o vallenatos que no faltan para recibir a un ser querido que viene del extranjero.

Al lado de la pobreza, está la desigualdad. Desde la pobreza de esa grán ciudad al sur de la 1 de Mayo, donde vive el 80% de los 7 u 8 millones de habitantes de la ciudad, donde los barrios subnormales se cuelgan precariamente de los cerros (que las lluvias monumentales eventualmente derrumban), hasta el distribuidor Ferrari / Maserati del norte de Bogotá.

La industria Colombiana desapareció de los mercados masivos; cada vez es más dificil encontrar en los centros comerciales, almacenes y marcas que vendan o fabriquen productos hechos en Colombia, la mayoria de los productos  son importados de China, Brazil, India, Vietnam; marcas como Bosi o Velez a quienes consideraba especialistas en cuero, no venden productos Colombianos, y según un arttesano del cuero con quien tuve el gusto de hablar, toda la producción de cueros Colombianos va a una o dos marcas de alta gama para su exportación.  Igual sucede con los textiles, Arturo Calle, Armi, Pronto, distribuyen unicamente productos importados.  Lo único remanente de la industria Nacional, son los mercados artesanales, especialmente la Galeria del Museo, al lado del Museo del Oro, donde se consiguen artesanias originales de excelente calidad, para todos los presupuestos.

No me gustó el uso que le están dando a la fachada del Centro Comercial Hacienda Santa Barbara, aprovechando cada centímetro cuadrado con burdas propagandas de artículos de lujo, joyerias y relojes.  Recordemos que Hacienda es Premio Nacional de Aquitectura, triste.

Transmilenio, casi siempre lleno, se ha transformado en un símbolo para Bogotá, y puede llegar a ser un elemento de unión y orgullo entre los Bogotanos, como el Metro de Medellin, o la Ciudad Amurallada en Cartagena; un elemento democratizador en la ciudad, donde todos (ricos y pobres) usan un sistema de transporte común.  Transmilenio debe ser fortalecido y consolidado.  Sin embargo, es inconcebible que el siestema de transporte masivo de Bogotá, no llegue hasta el aeropuerto El Dorado, solamente faltando 2 kilometros.  Transmilenio debe llegar hasta el aeropuerto, no solo para los turistas, sino tambien para todas las personas que trabajan en el Aeropuerto a diario.

El hueco de la 26 dejado por los Nule, debe ser terminado para sacar a Bogotá del actual estado caótico del tráfico.  La ciudad está colapsada en movilidad, siendo tal vez esta la úrgencia mas sentida de los ciudadanos.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s